Como resultado de la I Guerra Mundial miles de soldados cayeron bajo la intensidad de fuego de las ametralladoras, y el uso de artillería especialmente alemana. Además destacar el papel destacado del uso del ferrocarril.
Estabilizados los frentes comenzó una “guerra de posiciones”, la cual costaría gran cantidad de soldados. Los dos bandos se enfrentaron esperando el desgaste del enemigo. Esta política de desgaste perjudicaba a Alemania, ya que a pesar de su gran poderío en época de paz, sufría el bloqueo marítimo británico, lo cual les impediría abastecerse de muchas materias primas, mientas los aliados mantenían un intenso comercio.
Para acabar con esta situación los alemanes recurrieron al submarino, con los cuales interrumpieron el comercio aliado.
En 1917 EE.UU. entra en la lucha en el bando aliado, lo cual supuso para el bando aliado un apoyo económico y militar decisivo para el futuro aliado.
También en 1917 se produjo la Revolución Rusa, que alteró en cierta medida la relación de fuerzas.
Comenzaron a surgir opositores a la guerra, fundamentalmente de izquierdas. En los diferentes países implicados en la guerra se sucedieron sucesivas huelgas.
En Rusia un país en la miseria por la guerra, surgió un movimiento insurreccional que derribó al zar Nicolás II e instauro la República. El partido Bolchevique llega al poder, su líder V.I.Lenin, firmo el acuerdo de un armisticio.
En la última etapa se evidencio la superioridad de la coalición occidental, gracias al abastecimiento ininterrumpido, la llegada de tropas americanas y las nuevas armas.
Alemania entró en una grave crisis: Guillermo II abdicó, se instauro la República y se acepto el armisticio.
Posteriormente, en el tratado de Versalles, los vencedores establecieron el nuevo mapa político de Europa.
